Dosificador de líneas suaves y estética minimalista, fabricado en dolomita con acabado en blanco roto que aporta calidez y equilibrio a cualquier espacio. Su forma geométrica con base cuadrada y bordes redondeados lo convierte en una pieza sencilla pero con personalidad, perfecta para integrarse tanto en baños como en cocinas de estilo natural, nórdico o contemporáneo.
Cuenta con un dispensador superior en ABS, ligero y resistente, que permite un uso cómodo y preciso. Su superficie es especialmente agradable al tacto, reforzando esa sensación de pieza cuidada y funcional. Con una capacidad de 400 ml, es ideal para jabón de manos, gel, crema o incluso para usos más creativos como aceites o siropes en cocina.
