El aplique de pared ELENA en acabado arcilla convierte la iluminación en una pieza escultórica que aporta carácter y calidez al espacio. Su diseño circular con textura radial crea un relieve elegante que transforma la pared en un punto focal decorativo.
Fabricado en yeso arcilla mate, su superficie acanalada genera un interesante juego de sombras cuando la luz se proyecta sobre ella, creando una iluminación ambiental suave y envolvente. El embellecedor central en latón añade un detalle sofisticado que resalta el diseño de la pieza.
Su tono terracota introduce un matiz cálido y natural que encaja especialmente bien en interiores contemporáneos, mediterráneos o espacios donde predominan materiales como madera, lino o piedra.
Con su diámetro de 50 cm, el aplique ELENA funciona tanto como pieza decorativa individual como formando composiciones en pared, aportando ritmo visual y una iluminación ambiental muy agradable en salones, pasillos o dormitorios.



