El Aplique Cala Blanco transforma el ratán en una pieza luminosa, escultórica y muy especial. Su diseño en forma de flor, compuesto por grandes pétalos tejidos, adquiere un aspecto completamente diferente gracias al acabado blanco, más limpio y delicado, pero conservando toda la textura y el carácter artesanal de la fibra.
Cada aplique se pinta a mano bajo pedido, por lo que pueden existir pequeñas variaciones en el acabado que forman parte de la personalidad de cada pieza. Su forma envolvente tamiza la luz y crea un bonito juego de sombras sobre la pared.
Nos gusta especialmente en dormitorios, habitaciones infantiles, recibidores o salones en los que queramos introducir una pieza con presencia sin resultar pesada. El blanco permite además combinarlo fácilmente tanto con interiores naturales y mediterráneos como con espacios más románticos, contemporáneos o eclécticos.
Este modelo se vende exclusivamente pintado y no está disponible en acabado natural.
